Fundador

[box] Juan Ciudad Duarte (San Juan de Dios), nació en 1495 en Montermoro-Novo (Portugal).

Fundador de la Orden Hospitalaria y Patrono Universal de los Hospitales, enfermos y enfermeros.

Vivió con sus padres hasta la edad de 8 años edad en la que fue a Toledo con un clérigo, donde transcurrió su juventud trabajando como pastor durante 18 años. Inquieto y con deseos de aventura, se alista como soldado y participa en dos guerras: en 1523 contra Francisco I en Fuenterrabia, y en 1532 en la campaña de Carlos V contra los turcos.  A su regreso, pasa por Santiago de Compostela, Portugal y llega a Ceuta donde trabaja en las fortificaciones. Posteriormente se dirige a Gibraltar donde se establece como librero, oficio que prosigue luego en Granada, donde llega en los últimos meses de 1537.

En Granada, el 20 de Enero de 1534, en la Fiesta de San Sebastián, oye un sermón de San Juan de Ávila y se acontece su apasionada conversión. La forma en que lo manifiesta, su actitud penitente humillándose frente a todos y regalando todo lo que posee hace que lo tomen por loco y es internado en el Hospital Real de Granada, al cual se enviaban los locos en ese tiempo. En el hospital observa y padece el trato cruel dado a los enfermos y es donde surge la misión que origina su Obra:

“Jesucristo me traiga a tiempo y me de gracia para que yo tenga un hospital, donde pueda recoger los pobres desamparados y faltos de juicio, y servirles como yo deseo” (Francisco de Castro, 1584 – Historia de la Vida y las Santas Obras de Juan de Dios)

Comienza así su obra y una vez fuera del hospital, funda en Granada en 1537 una “casa general, donde se reciben en ella a todas las enfermedades y a toda clase de gentes: hay aquí tullidos, mancos, leprosos, mudos, locos, paralíticos, tiñosos y otros muy viejos y muchos niños; y además de estos, otros muchos peregrinos y viandantes que aquí vienen; les den fuego, agua, sal y vasijas para guisar la comida, para esto no hay renta, mas Jesucristo lo prevé todo”, así describe Juan en una de sus cartas los “servicios” que brindaba en su primer hospital.

Visita Guadalupe, en Extremadura para aprender de los monjes Jerónimos, la medicina de su época, las maneras de tratar y las técnicas utilizadas entonces para emplearlos con los enfermos pobres.

Se consagra a un carisma de amor, de pobreza y penitencia, de oración y sacrificio, de trabajo y caridad. Logra discípulos que le imitan. Los primeros fueron Antón Martín y Pedro de Velasco, frutos de la semilla de su amor. Así nace la Orden Hospitalaria para la Iglesia, bajo el signo de la fraternidad y de la caridad, extendiéndose con el tiempo por todo el mundo. Su memoria es presencia de amor entre los hombres, entre los pobres más pobres y los niños desvalidos. En Granada, sirve y atiende a los pobres vergonzantes, pide limosna, asiste a los pobres, doncellas, viudas y jóvenes. Salva del fuego a los enfermos en el Hospital Real de Granada. Ama a Dios, sobre todas las cosas del mundo, tiene en gran estima el don de la Vocación y nos recuerda:

“Tened siempre caridad, que donde no hay caridad no hay Dios, aunque Dios en todo lugar está” (Francisco de Castro, 1584 – Historia de la Vida y las Santas Obras de Juan de Dios)

Agotado debe guardar cama. En comunión con Dios, ora ininterrumpidamente y Abrazado a un crucifijo y de rodillas muere Juan de Dios en Granada el 8 de marzo de 1550. Trece años le bastan a Juan de Dios para perpetuar su Obra en Granada. A la muerte de Juan de Dios, su obra fue continuada por sus compañeros, extendiéndose por España, Italia y otras naciones de Europa y de una manera especial por América.[/box] 

Edit Me!